LAS RUINAS ROMÁNICAS DE SANTA MARÍA LA MAYOR
La colegiata de Santa María la Mayor es uno de los principales legados del conde Ansúrez. Don Pedro impulsó la repoblación y el desarrollo urbano del Valladolid del siglo XI. Su construcción empezó a finales del siglo XI; el templo fue consagrado en 1095, convirtiéndose en el principal centro religioso de la villa.
El primer abad de la colegiata fue don Salto, procedente del monasterio benedictino de San Zoilo de Carrión.
Carrión de los Condes era uno de los principales dominios de los Banu Gómez, uno de los linajes condales más poderosos del reino de León, estrechamente emparentado con la familia de los Ansúrez.
San Zoilo abrazó la observancia cluniacense en la segunda mitad del siglo XI. Está documentado que, en 1076, Teresa Peláez, viuda del conde Gómez Díaz, donó el monasterio a la abadía de Cluny. Desde ese momento, el monacato adoptó la reforma cluniacense, que estuvo basada en la Regla de san Benito, pero con las características de una organización monástica más centralizada y con una especial atención a la liturgia.
La colegiata de Santa María siguió la observancia e influencia de Cluny, en consonancia con la reforma eclesiástica impulsada por Alfonso VI, que continuaba la protección de la abadía de Cluny, como lo habían hecho su padre Fernando I y su abuelo Sancho Garcés III.
La reforma fue decisiva para la difusión de las corrientes reformadoras en el norte peninsular.
Como Alfonso VI carecía de hijos varones, concertó el matrimonio de sus hijas con dos nobles de la prestigiosa Casa de Borgoña: Raimundo y Enrique. Una decisión que tendría profundas consecuencias para la historia de los reinos hispánicos. La tradición quiso relacionar la construcción de la torre de Santa María de la Antigua con la llegada de estos príncipes borgoñones; sin embargo, esta interpretación carece de fundamento histórico, pues la torre fue edificada más de un siglo después.
La corte de Alfonso VI mantuvo una estrecha relación con la villa vallisoletana. Pedro Ansúrez desempeñó un destacado papel en la educación de la infanta Urraca, futura reina de León y Castilla, lo que evidencia la confianza que el monarca depositó en el conde.
Pedro Ansúrez contrajo matrimonio con doña Eylo, hija del conde Alfonso de Cea y vinculada al señorío de Sahagún. Las fuentes documentales la presentan como una mujer profundamente religiosa y especialmente generosa con los más necesitados. El matrimonio tuvo cuatro hijas que alcanzaron la edad adulta: María, Elvira, Emilia y Mayor, todas ellas criadas en Valladolid.
Tradicionalmente, se identificó el primer templo promovido por Pedro Ansúrez en Valladolid con la iglesia de Santa María la Antigua. Sin embargo, las investigaciones arqueológicas y arquitectónicas han demostrado que esta identificación carece de fundamento. La elegante torre de la Antigua fue levantada en el siglo XIII y constituye una de las mejores manifestaciones del románico tardío vallisoletano. Su composición recuerda algunos modelos de la arquitectura lombarda y, por la esbeltez de su estructura, algunos especialistas han señalado posibles influencias de la arquitectura islámica, aunque esta interpretación no es unánimemente aceptada.
Con el paso del tiempo, Santa María la Mayor evolucionó hacia un cabildo de canónigos seculares, aunque continuó dependiendo de la diócesis de Palencia. Su abad llegó a ejercer una notable autoridad religiosa, política y económica sobre la villa.
El primer edificio de Santa María la Mayor debió de ser un templo relativamente modesto, cuyo acceso principal se realizaba a través de un pórtico situado bajo la torre.
Durante el siglo XII, coincidiendo con el crecimiento demográfico y económico de Valladolid, la colegiata adquirió mayor relevancia y fue necesario ampliar sus dimensiones. El edificio primitivo fue sustituido por una nueva iglesia de mayores proporciones, capaz de acoger a una población cada vez más numerosa. La nueva fábrica se levantó parcialmente sobre la anterior y conservó la torre-pórtico del templo original.
De la colegiata medieval se conserva la torre románica y diversos vestigios arqueológicos de extraordinario valor. La torre, de planta cuadrada, mantiene su cuerpo inferior con vanos de arco de medio punto y está rematada por un chapitel de época posterior, semejante al de la iglesia de Santa María la Antigua, aunque de menor pendiente. La sobriedad de su arquitectura románica contrasta con los elementos góticos incorporados durante las fases posteriores de construcción.
Las excavaciones arqueológicas realizadas en las últimas décadas han permitido demostrar la existencia de dos colegiatas medievales sucesivas: una primera románica, promovida por Pedro Ansúrez a finales del siglo XI, y una segunda colegiata tardorrománica, edificada durante el siglo XII sobre la anterior. De esta última se conservan los cimientos, parte de los muros y diversos elementos decorativos que permiten comprender la importancia monumental alcanzada por el edificio.
La arquitectura de la colegiata constituye un magnífico ejemplo de la evolución de la arquitectura religiosa en Valladolid entre los siglos XI y XIII. La superposición de las distintas fases constructivas, unida a las posteriores transformaciones góticas, convierte el conjunto en uno de los yacimientos medievales más complejos de interpretar desde el punto de vista arqueológico.
Las investigaciones más recientes, apoyadas en técnicas de arqueología virtual, modelado tridimensional y, en algunos proyectos, inteligencia artificial, han permitido reconstruir digitalmente la planta y la evolución arquitectónica de la colegiata. Estas recreaciones facilitan la comprensión de las diferentes fases constructivas y de la integración del conjunto en el urbanismo del Valladolid medieval.
La historia de Santa María la Mayor concluyó a finales del siglo XVI, cuando comenzó la construcción de la Catedral de Valladolid siguiendo el proyecto de Juan de Herrera. Buena parte de los materiales de la antigua colegiata fueron reutilizados en la nueva fábrica catedralicia, lo que provocó su progresivo desmontaje y la desaparición de uno de los edificios más emblemáticos del Valladolid medieval.








PARA MÁS INFORMACIÓN, CONSULTAR.
- Blanco Martín, Francisco Javier (2000). El hastial poniente de las primeras colegiatas de Santa María la Mayor de Valladolid. Valladolid: Universidad de Valladolid.
- Mañueco Villalobos, Manuel (1917). Documentos de la Iglesia Colegial de Santa María la Mayor de Valladolid. Sociedad de Estudios Históricos Castellanos.
- Olivera Arranz, María del Rosario (2002). Valladolid En: Enciclopedia del románico en Castilla y León: Valladolid. Aguilar de Campoo: Fundación Santa María la Real.
- Rodríguez Valencia, V. (1973). La colegiata y la catedral de Valladolid. Instituto Isabel la Católica de Historia Eclesiástica. Valladolid.