En el año 1507, Nicolás de Ovando solicitó a la Corona permiso para conquistar la isla de San Juan y establecer en ella asentamientos.
El 15 de julio de 1508, Ovando mandó a Ponce de León con cincuenta hombres para conectar y trabar amistad con los nativos, construir un puerto, un asentamiento fortificado y granjas de cultivo para alimentar a españoles y nativos, así como buscar y extraer oro si lo hubiera.
La llegada de Ponce de León marcó un antes y un después en la historia de San Juan. A la población taína le sorprendió la aparición de los españoles, aunque conocían de su existencia desde hacía 15 años.
La isla estaba dividida en cacicazgos. La exploración y la implantación de nuevos núcleos poblacionales empezó con buena voluntad, pero las ambiciones personales hicieron difíciles las relaciones y terminaron con un enfrentamiento. Hay que dejar constancia de que fue la condición humana y la avaricia de algunos gobernantes lo que llevó al conflicto con los nativos y no la Corona, que consideraba a los taínos tan españoles como los castellanos, como así está documentado.
Como ha pasado a lo largo de la historia del mundo, lo normal es que el pueblo conquistado se revele contra el conquistador.
En San Juan tratarán con Agüeybaná, el cacique más poderoso de Borinquén. Un “jefe mayor”, un personaje muy respetado. Agüeybaná ofreció lealtad a la corona española a cambio de paz. Ponce de León y el cacique se intercambiaron sus nombres y regalos. Los españoles repartieron espejos y otros artículos que llamaban la atención a los nativos, que les correspondieron con algunas piezas de oro.
Ponce de León tenía la orden de fundar un puerto y un núcleo urbano. Mandó a Juan González con veinte soldados, cuatro marinos y varios nativos para que buscaran un asentamiento en la costa este, como le había pedido el gobernador.
La madre de Agüeybaná I se había convertido al catolicismo, aunque hay autores que lo ponen en duda. Ponce le dio el nombre de Inés y se convirtió en su padrino.
Construyeron un puerto en una bahía en el este de la isla y un asentamiento en tierra firme para que no le afectaran los temporales. A finales del 1508 levantaron un fuerte de piedra de nombre Caparra como vivienda y centro de gobierno. Montaron dos plantaciones de cultivo con las semillas que habían traído de España. Una al lado del fuerte y otra en la vega del río Tao, conocida como la «Granja de los Reyes Católicos».
Diego Colón, el hijo del almirante, heredó de su padre las atribuciones jurídicas del Nuevo Mundo. Contrajo matrimonio con Dª María Rojas Toledo, sobrina del duque de Alba, y como resultado de la intervención del duque, el rey Fernando, en el año 1509, le nombró almirante y gobernador de La Española en sustitución de Nicolás de Ovando, pero no virrey como quería “el tiempo que mi merced e voluntad fuere”. Diego opinaba que ese cargo le correspondía a perpetuidad.
En el año 1510, el rey otorgó a su amigo Cristóbal Sotomayor unas tierras y derechos sobre los indios de San Juan, con lo que Ponce tuvo que nombrarle alguacil mayor. Le envió a fundar un asentamiento en las tierras que le ofreciera Agüeybaná, pero las que le proporcionaba las rechazó por las plagas de insectos o mosquitos y se instaló en una tierra no pactada.
Con la llegada de Diego Colón, la situación política cambió. En febrero de 1511 nombró a Juan Cerón gobernador de Borinquén, pero el nombramiento no fue aceptado por Ponce porque fue el rey quien le había nombrado gobernador hacía seis meses. Apresó a Cerón y a los otros funcionarios y los envió a España denunciados por usurpación. El suceso llegó al Consejo de Castilla.
En 1511 los jueces del Consejo dictaminaron en Sevilla una primera sentencia reconociendo a Colón el cargo de gobernador y el derecho al 10% de los beneficios obtenidos en las Indias. Los jueces se fundamentaron en las Capitulaciones de Santa Fe, por las que los Reyes Católicos habían concedido a Cristóbal Colón el dominio de “las islas, tierra y del mar Océano que descubriese navegando al oeste y respetando el tratado de Tordesillas”. La Corona recibiría el derecho a nombrar jueces. Ninguna de las dos partes queda satisfecha, por lo que ambas apelaron la sentencia.
Durante su mandato, Diego Colón, por su ambición de poder y riquezas, estableció una serie de instituciones para organizar la explotación de los recursos por todo tipo de medios disponibles con el fin de favorecerse él y sus amigos en contra de los indios y de los españoles.
En el asentamiento de Sotomayor, durante una reyerta, un castellano dejó tuerto a un cacique. Ponce y Juan González pidieron a Sotomayor que no fuera por el poblado, pero ni el alguacil ni los que le acompañaban hicieron caso: fueron acuchillados y estalló un nuevo conflicto.
A finales de mayo, Agüeybaná II, llamado «el Bravo», reunió a los cacicazgos vecinos y arrasaron la Villa Sotomayor. Se dice que el primero que murió fue Diego Salcedo, que según algún historiador tenía esclavizados a un grupo de indios. Los taínos habían interpretado mal la doctrina católica. Les habían explicado que Jesucristo resucitó al tercer día y entendieron que eso les pasaba a todos los creyentes. Los indios velaron el cuerpo de Salcedo tres días, pero como vieron que se descomponía, pensaron que les habían engañado. Saquearon y quemaron la aldea. Fue llamada batalla de Yaguacas. Una desgraciada contienda que terminó definitivamente con las relaciones entre taínos y españoles.
Juan González pudo llegar a Caparra para dar noticias del suceso. Ponce se puso al mando de 50 hombres para rescatar al poblado, pero por el camino se enteró de que había sido incendiado y que habían muerto. Puso en marcha una defensa con cuatro cuerpos de 30 hombres. Uno se quedó en Caparra y los otros tres se dirigieron al lugar del conflicto. Ponce derrotó a los nativos a pesar de su desventaja numérica, dando muerte al cacique y capturando a muchos taínos. Dejó libres a los que juraron fidelidad al rey. Los que escaparon se unieron con los caribes, haciendo expediciones punitivas a la isla.
La muerte de Sotomayor fue un duro golpe para el rey, que era amigo suyo.
Diego Colón destituyó a Ponce de León y envió a Juan Cedrón, hombre más implacable. Ponce, aun siendo militar, prefería la vía diplomática.
Durante el año 1512, Diego Colón mandó a San Juan nuevas tropas. Cerón y Miguel Díaz llevaron a cabo 18 ataques con caballerías por la isla, destruyendo aldeas y capturando indios para utilizarlos como esclavos.
Durante los años del conflicto, disminuyeron los trabajadores por la guerra, las enfermedades y por la abolición del sistema de encomiendas.
A finales del 1512, Alonso Manso fue nombrado obispo de San Juan, haciendo oficial la instauración de la Iglesia católica. Llevé a cabo un proceso de evangelización que transformó profundamente la sociedad indígena y mantuve un papel muy activo apaciguando las relaciones entre los españoles y taínos.
El 27 de diciembre de 1512, Diego Colón nombró a Rodrigo de Moscoso teniente gobernador de San Juan.
En el 1513, aumento de la población española por la expansión del nuevo gobierno.
El 23 de diciembre de ese año 1513, la Corona emitió un decreto por el que se legalizaba la esclavitud, pero la prohibía para los nativos del nuevo mundo que eran españoles de derecho.


PARA MÁS INFORMACIÓN, CONSULTAR A.
- Coll y Toste, Cayetano (1907). Prehistoria de Puerto Rico. REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA,
- Javier A. Jiménez. La Historia Patriótica de Puerto Rico (2025).
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